La historia de “Tony”
Este niño se llama Antonhy, aunque es más conocido por “Tony”. El infante, de apenas tres años de edad, vive junto con su madre y con sus cuatro hermanos mayores en una precaria habitación del humilde barrio de Bajo Pueyrredón. Su hermana mayor, de 15 años de edad ya es mamá, lo que implica una familia más numerosa y con necesidades aún mayores.
“Tony” es uno de los tantos niños que vive a diario el sufrimiento de no poseer bienes materiales, aunque sea los indispensables para una vida digna, ni la protección, afecto y atención que se merece.
El pasado viernes, integrantes de “Un Techo para mi País” visitaron al pequeño y a su familia. Diez jóvenes voluntarios de esta organización, con su esfuerzo y dedicación, comenzarán a levantar las paredes para construir la casa demostrándoles que se puede, que no hay que bajar los brazos y que hay que luchar, encendiendo de esta manera una luz de esperanza…
Belén Cornaglia, quien amablemente me hizo conocedora de ésta historia, dijo “nos levantamos todos los días soñando con la posibilidad de que cada niño como Tony crea en que hay esperanza de un futuro mejor y que todo aquello que se proponga puede lograrlo”.
Mi sueño, y creo que el de todos, es vivir en una sociedad en la que los infantes como “Tony” puedan disfrutar libremente de su niñez sin padecer de hambre, frío y amor. Mi mayor deseo es que algún día éste ideal se convierta en realidad.
Mi mayor agradecimiento a Belén Cornaglia, integrante de “Un Techo para mi País”, quien tuvo la gentileza de participar en éste blog.

